La ironía.
Despedirse de alguien por última vez, en el mismo sitio donde la viste por primera vez, muchos años atrás, cuando no había daños hechos, ni camino recorrido. Donde jugábamos a ser dos extraños, y luego de a poco armábamos nuestros senderos. Hoy deconstruímos lo hecho. Eliminamos los logros. Y volvemos al punto inicial: ya no jugamos a ser dos extraños. Ya lo somos, sin más.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
domingo, 8 de noviembre de 2015
sábado, 24 de octubre de 2015
+
Sonaba una canción. La luz del día ingresaba como ninguna otra, lo resplandecía todo. Bajo el calor, un aroma embriagador. Un desliz.
El dolor jamás supo tan delicioso.
El dolor jamás supo tan delicioso.
viernes, 23 de octubre de 2015
+
"Cuando un hombre miente, mata una parte del mundo. Estas son las muertes pálidas a las que los hombre mal llaman "sus vidas". Ya no puedo cargar más con todo esto para seguir siendo testigo. ¿No puede el reino de la salvación llevarme a casa?."
+
¿Cuáles son las verdaderas fases del dolor? ¿Hay alguna medicina para olvidar al final del camino? ¿Hay alguien por salvarnos? No, no, no... No te engañes.
Sos tu única salvación.
Sos tu única salvación.
domingo, 4 de octubre de 2015
+
No siento este dolor como punzante. Y no tengo miedo de enfrentar el resto del tiempo por mi cuenta.
domingo, 13 de septiembre de 2015
+
A veces cuando me pongo a escuchar algunas canciones, me las imagino bailando o escuchando con él. Quizás con un vaso de por medio, una risa y un cigarro. Hace poco volvieron a habilitar el tren del parque. También me imagino divirtiéndome con el ahí. Y la verdad es que hay pocos momentos en los que no te pienso o no te imagino. Cuando pasa algo nuevo, nos veo ahí. Cuando voy a algún lugar, te llevo conmigo. Miro los árboles, el viento, la vida, el cielo, un auto, unos pasos, lo siento en todo. Como si el recorrido ya estuviera asentado hace rato. Como si todo debiera de ser así. Como si fuera que estoy yendo bien, que todo va bien.
domingo, 6 de septiembre de 2015
+
Uno se asombra cuando vas recorriendo el camino nuevo. Al principio, no querías. "¿Por qué tengo que cambiar de camino? No puedo cambiar de camino. Me quiero quedar acá". La absoluta negación y uno cree en la imposibilidad, "no trascenderé". Cuando llegás a cierto punto culmine, ahí te das cuenta que no hay otro modo, y de repente te encontrás día a día encarrilandote en las nuevas vías. Aunque no querías, ahí está, ves como vas asentándote y avanzando de manera sumamente lenta. "¡Sumamente lento! Voy a regresar". Lento no significa parar. Y volteás la cabeza hacia atrás, queriendo meter la mano en la puerta entreabierta por la que saliste. Pero la puerta ya se selló. Es que una vez que tocás fondo el camino de salida es siempre hacia adelante/arriba, las aguas se van calmando y te vas meciendo cada vez mas suave como un bebé en brazos.
Y te vas asombrando. El camino nuevo presenta nuevas hazañas y desafíos, pero ya no los sentís tan agónicos como los anteriores que pasaste. Es que ahora trascendiste. Vas entendiendo mejor como afrontar las cosas, cómo manejarlas, y te vas maravillando por cosas más pequeñas cada vez. Cuando caíste dolió como mil infiernos, pero acá estás, y estás aprendiendo cada vez más. Y mejor. Te estás convirtiendo en alguien mejor, porque vos mismo te mentalizaste en que ningún cambio es imposible en lo absoluto y que todo lo podés hacer, te enfocaste. No lo estás logrando: lo lograste. Alzar la vista y echarse una sonrisa: quién pudiera ser todo de lo que estás hecho hoy.
Y te vas asombrando. El camino nuevo presenta nuevas hazañas y desafíos, pero ya no los sentís tan agónicos como los anteriores que pasaste. Es que ahora trascendiste. Vas entendiendo mejor como afrontar las cosas, cómo manejarlas, y te vas maravillando por cosas más pequeñas cada vez. Cuando caíste dolió como mil infiernos, pero acá estás, y estás aprendiendo cada vez más. Y mejor. Te estás convirtiendo en alguien mejor, porque vos mismo te mentalizaste en que ningún cambio es imposible en lo absoluto y que todo lo podés hacer, te enfocaste. No lo estás logrando: lo lograste. Alzar la vista y echarse una sonrisa: quién pudiera ser todo de lo que estás hecho hoy.
lunes, 22 de junio de 2015
x.
Me pregunto, ¿y si tan sólo algo pequeño cambiara?.
Día y pico sin dormir, o ya perdí la cuenta.
Primer parálisis.
Escucho lo que me dicen, pero no proceso nada. No puedo moverme. No articulo palabra. No creo que nada o algo sea la solución. Todo o nada. Nada o algo.
¿En dónde estoy?.
En el mismo lugar.
Me gustaría estar en otro.
¿Y ver más luces y caras? ¿Y escuchar más cosas y sentir menos?.
(¿Quién necesita sentir menos? ¿Vos? Yo no, gracias. Necesito sentir).
¿Hasta qué punto?.
No me explicaron lo que pasó. O tal vez sí, y no escuché.
Qué fugaz, ¿lo notaste? Para vos, mañana va a ser un recuerdo, de igual modo... dejalo así.
Y ¿qué es sentir? Necesito la piel, necesito los labios. Enloquecer.
(Que me hagas enloquecer aunque sea un rato).
¿Viste esa luz? Por ahí debes de andar.
Café. Cigarrillo. Ventana. Augurio.
Un libro tirado en el suelo (¡insensatez!).
¿Sigo en el mismo lugar? ¿Vamos hacia allá?.
Vení.
¿No te olvidaste de nada, no? Es que acabo de recordarlo todo.
¿Por qué me preocupa?.
Si sólo soy el vapor en el espejo.
Y vos y tu cigarrillo. ¿Alguno de los dos me entiende?.
No repitas lo mismo, ya te escuché. La puta histeria. Tus putas palabras.
Pero tu cuerpo tan hermético, ¿puede llenar mi vacío?.
El libro. Buscalo.
Ahora tengo miedo de acercarme más al borde. ¿Por qué no me decís nada?. ¿Por qué no me detenés?.
Y no estás. Esperá. Esperame.
Me pierdo. Me deshago.
Creo que sigo en el mismo lugar.
Sigo siendo el vapor en el espejo.
Día y pico sin dormir, o ya perdí la cuenta.
Primer parálisis.
Escucho lo que me dicen, pero no proceso nada. No puedo moverme. No articulo palabra. No creo que nada o algo sea la solución. Todo o nada. Nada o algo.
¿En dónde estoy?.
En el mismo lugar.
Me gustaría estar en otro.
¿Y ver más luces y caras? ¿Y escuchar más cosas y sentir menos?.
(¿Quién necesita sentir menos? ¿Vos? Yo no, gracias. Necesito sentir).
¿Hasta qué punto?.
No me explicaron lo que pasó. O tal vez sí, y no escuché.
Qué fugaz, ¿lo notaste? Para vos, mañana va a ser un recuerdo, de igual modo... dejalo así.
Y ¿qué es sentir? Necesito la piel, necesito los labios. Enloquecer.
(Que me hagas enloquecer aunque sea un rato).
¿Viste esa luz? Por ahí debes de andar.
Café. Cigarrillo. Ventana. Augurio.
Un libro tirado en el suelo (¡insensatez!).
¿Sigo en el mismo lugar? ¿Vamos hacia allá?.
Vení.
¿No te olvidaste de nada, no? Es que acabo de recordarlo todo.
¿Por qué me preocupa?.
Si sólo soy el vapor en el espejo.
Y vos y tu cigarrillo. ¿Alguno de los dos me entiende?.
No repitas lo mismo, ya te escuché. La puta histeria. Tus putas palabras.
Pero tu cuerpo tan hermético, ¿puede llenar mi vacío?.
El libro. Buscalo.
Ahora tengo miedo de acercarme más al borde. ¿Por qué no me decís nada?. ¿Por qué no me detenés?.
Y no estás. Esperá. Esperame.
Me pierdo. Me deshago.
Creo que sigo en el mismo lugar.
Sigo siendo el vapor en el espejo.
miércoles, 27 de mayo de 2015
+
Le pedía que tomara mi mano y aún así no se compadecía. Fue esfumándose de manera paralela al tiempo que pasaron juntos. Ya no podía arrastarse más. Tenía que erguirse, seguir por la senda. Más que correr, más que anhelar, más que gritar, más que llorar...
sólo tenía que ponerse de pie.
sólo tenía que ponerse de pie.
jueves, 21 de mayo de 2015
+
Entonces, entendí que la vida se trata de eso: de bailar en la habitación mientras escuchás tu música favorita, tirar la cabeza hacia atrás en una carcajada, de sonreír al escuchar una nueva canción, de mirar profundo en los ojos a alguien y tocar su alma, de risas entre besos, de jugar a los dardos borracho en un monoambiente, de bailar sin música, de detenerte en medio de la calle y mirar hacia las nubes, de arrancar de la tierra helechos y pasto, de jugar con el pelo de otra persona, de estar en un parque en medio de la lluvia torrencial y empaparte, de llevar a alguien siempre en tu corazón aunque ya no este más acá.
(...)
(...)
sábado, 25 de abril de 2015
+
Sin querer (no sé) me topé con una foto tuya.
Se me cayó el mundo encima.
Pero inmediatamente me golpeó otro sentimiento, otra sensación, otro pensamiento.
Te vi y supe, supe que entre nosotros hubo algo más. Hubo un todo. Hubo un algo. Aún hoy persiste y lo va a seguir haciendo. Entre nosotros hubo más de lo que se vió, de lo que nosotros mismos vimos y vivimos. Así también, me doy cuenta de lo que te llevaste de mi. Veo tu mirada en la foto y se reitera en mi la sensación de vacío (porque te llevaste tanto, tanto de esta persona). Algo mío quedó en vos. Sé que lo tenés. Está con vos donde quiera que estés. Por eso me guías. Me tenés con vos. "No te voy a olvidar nunca", y te creo como te creí todo. Te creí y te creo todo lo que me reste de vida.
No tengo ganas de aguantar más. No tengo ganas de seguir más. Pero cuando alzo la vista noto que la vida, por algún motivo, me dió/me da otra oportunidad. De no bajar los brazos. Siento algo que me dice que no desista, que ni se me ocurra desistir (pero se me hace tan difícil. Me deshago). Quiero tirar todo. No quiero seguir colgando de la cuerda. Quiero soltarme. Necesito soltarme. (-No lo hagas. Seguí. Vos seguí. No sabés lo que se viene. Aguantá. Sé fuerte. Salí y sonreí. Salí y viví.- escucho).
Pienso que mi auto-terapia no está siendo muy efectiva, entonces continúo solo aferrándome a esa leve voz que oigo cada vez que me encuentro mirando al piso lleno de lamentos intentando encontrar una razón para seguir existiendo y pasando por la esquina de mi casa sin tomar tu mano ni darnos un beso o mirarnos a los ojos. Lo esencial de mi existencia y de mis días.
Todo se va. Todo se fue.
Pero vos de mi cabeza, no.
Se me cayó el mundo encima.
Pero inmediatamente me golpeó otro sentimiento, otra sensación, otro pensamiento.
Te vi y supe, supe que entre nosotros hubo algo más. Hubo un todo. Hubo un algo. Aún hoy persiste y lo va a seguir haciendo. Entre nosotros hubo más de lo que se vió, de lo que nosotros mismos vimos y vivimos. Así también, me doy cuenta de lo que te llevaste de mi. Veo tu mirada en la foto y se reitera en mi la sensación de vacío (porque te llevaste tanto, tanto de esta persona). Algo mío quedó en vos. Sé que lo tenés. Está con vos donde quiera que estés. Por eso me guías. Me tenés con vos. "No te voy a olvidar nunca", y te creo como te creí todo. Te creí y te creo todo lo que me reste de vida.
No tengo ganas de aguantar más. No tengo ganas de seguir más. Pero cuando alzo la vista noto que la vida, por algún motivo, me dió/me da otra oportunidad. De no bajar los brazos. Siento algo que me dice que no desista, que ni se me ocurra desistir (pero se me hace tan difícil. Me deshago). Quiero tirar todo. No quiero seguir colgando de la cuerda. Quiero soltarme. Necesito soltarme. (-No lo hagas. Seguí. Vos seguí. No sabés lo que se viene. Aguantá. Sé fuerte. Salí y sonreí. Salí y viví.- escucho).
Pienso que mi auto-terapia no está siendo muy efectiva, entonces continúo solo aferrándome a esa leve voz que oigo cada vez que me encuentro mirando al piso lleno de lamentos intentando encontrar una razón para seguir existiendo y pasando por la esquina de mi casa sin tomar tu mano ni darnos un beso o mirarnos a los ojos. Lo esencial de mi existencia y de mis días.
Todo se va. Todo se fue.
Pero vos de mi cabeza, no.
jueves, 16 de abril de 2015
+
Tengo que ser fuerte por vos.
Veo tus últimas conexiones y casi que me agarra rabia saber que alguien entró a todas tus cuentas, a leer tus cosas. ¿Buscando qué? ¿Por qué? Tengo tantas dudas, tanta bronca. Por momentos me siento enloquecer. Me agarro la cabeza con la mano, presiono mi frente: siento como si fuese a estallar. Las dudas me matan. Y parecen nunca acabar. Me cuesta seguir. Cada vez se hace más y más tedioso.
¿En qué falle? ¿Por qué, si yo te hacía feliz, me abandonaste? ¿Y nuestro sueño? No me olvido más de día en que me enteré. Lloré, grité, sufrí. Durante las horas siguientes en mi cabeza y en mi boca repetía una y mil veces "¿POR QUÉ?", jamás voy a saberlo. ¿Yo te hacía feliz? ¿Que pasó en medio? ¿Que es lo que guardabas, lo que me escondías, lo que no me contaste, lo que nunca reflejaste cuando estabas a mi lado? ¿Por qué nunca lo vi? ¿Por qué no pensaste en que podía ayudarte? ¿O será que yo no fui de ayuda, que yo te hundí más con mis mambos?. Quiero, necesito volver el tiempo atrás. No quiero arrepentirme de nada, no quiero rehacer nada, pero sí quiero volver y decirte, gritarte que te quiero, te adoro, que te amo, que te quiero conmigo, que fuiste lo mejor, que sos lo mejor. La gente de mi alrededor debe estar re podrida que hable de vos al menos una vez al día, sin dudas. No puedo evitarlo. Yo no puedo. Yo no soy la misma, y día tras día me esfuerzo para reconstruír o intentar volver a tener un poco de lo que fui, de mi esencia, de mis ganas de muchas cosas que se fueron cuando vos te fuiste.
Estos días vengo pensando en el miedo que tengo de repente de no volver a llegar a querer, a adorar tanto a alguien como a vos. Por un lado, no quiero. Por otro lado, quiero volver a adorar tanto a alguien como te adoré, así como te adoré, con las peleas incluso, con la bronca que nos teníamos de repente y con el alma desbordando de ganas de vernos, de tenernos, de juntarnos en esta misma esquina de Tandil para nuevas aventuras en cualquier lado. La adrenalina que le diste a mi vida. La quiero de vuelta. Quiero volver a querer. Quiero ser feliz. Quiero seguir en la vida recordando de vos lo mejor. Todo lo hermoso que me diste. Semejante intensidad. Semejante vértigo. El sabor agridulce de cada día.
Necesito seguir adelante. Tenerte pero seguir adelante. ¿Cómo reconstruyo mi vida? ¿Cómo se hace? Tengo mis dudas.
Hoy me tomé un colectivo que no me tomo nunca. Agarró Entre Ríos, Entre Ríos, Entre Ríos... Pasó por Entre Ríos y Brasil... Ahí Mompox y Brasil. La sangre, el alma, la piel se me congelaron casi instantáneamente. Recuerdos un tanto vagos (odio mi memoria) de esas (si no me equivoco) dos noches que pasamos. ¿Por qué tuvieron que terminar? ¿Por qué así? ¿Qué fue lo que pasó?
¿Por qué decidiste apagarte?.
¿Por qué me dejaste sin guía?.
Si yo te importaba, ¿por qué no pensaste en mí?.
¿Yo pude haberte salvado?.
Cambiaría todo o no cambiaría nada. A estas alturas no sé... a estas alturas ya sé muy pocas cosas. Tengo muy pocas certezas.
-la inspiración de repente se me cortó.-
Veo tus últimas conexiones y casi que me agarra rabia saber que alguien entró a todas tus cuentas, a leer tus cosas. ¿Buscando qué? ¿Por qué? Tengo tantas dudas, tanta bronca. Por momentos me siento enloquecer. Me agarro la cabeza con la mano, presiono mi frente: siento como si fuese a estallar. Las dudas me matan. Y parecen nunca acabar. Me cuesta seguir. Cada vez se hace más y más tedioso.
¿En qué falle? ¿Por qué, si yo te hacía feliz, me abandonaste? ¿Y nuestro sueño? No me olvido más de día en que me enteré. Lloré, grité, sufrí. Durante las horas siguientes en mi cabeza y en mi boca repetía una y mil veces "¿POR QUÉ?", jamás voy a saberlo. ¿Yo te hacía feliz? ¿Que pasó en medio? ¿Que es lo que guardabas, lo que me escondías, lo que no me contaste, lo que nunca reflejaste cuando estabas a mi lado? ¿Por qué nunca lo vi? ¿Por qué no pensaste en que podía ayudarte? ¿O será que yo no fui de ayuda, que yo te hundí más con mis mambos?. Quiero, necesito volver el tiempo atrás. No quiero arrepentirme de nada, no quiero rehacer nada, pero sí quiero volver y decirte, gritarte que te quiero, te adoro, que te amo, que te quiero conmigo, que fuiste lo mejor, que sos lo mejor. La gente de mi alrededor debe estar re podrida que hable de vos al menos una vez al día, sin dudas. No puedo evitarlo. Yo no puedo. Yo no soy la misma, y día tras día me esfuerzo para reconstruír o intentar volver a tener un poco de lo que fui, de mi esencia, de mis ganas de muchas cosas que se fueron cuando vos te fuiste.
Estos días vengo pensando en el miedo que tengo de repente de no volver a llegar a querer, a adorar tanto a alguien como a vos. Por un lado, no quiero. Por otro lado, quiero volver a adorar tanto a alguien como te adoré, así como te adoré, con las peleas incluso, con la bronca que nos teníamos de repente y con el alma desbordando de ganas de vernos, de tenernos, de juntarnos en esta misma esquina de Tandil para nuevas aventuras en cualquier lado. La adrenalina que le diste a mi vida. La quiero de vuelta. Quiero volver a querer. Quiero ser feliz. Quiero seguir en la vida recordando de vos lo mejor. Todo lo hermoso que me diste. Semejante intensidad. Semejante vértigo. El sabor agridulce de cada día.
Necesito seguir adelante. Tenerte pero seguir adelante. ¿Cómo reconstruyo mi vida? ¿Cómo se hace? Tengo mis dudas.
Hoy me tomé un colectivo que no me tomo nunca. Agarró Entre Ríos, Entre Ríos, Entre Ríos... Pasó por Entre Ríos y Brasil... Ahí Mompox y Brasil. La sangre, el alma, la piel se me congelaron casi instantáneamente. Recuerdos un tanto vagos (odio mi memoria) de esas (si no me equivoco) dos noches que pasamos. ¿Por qué tuvieron que terminar? ¿Por qué así? ¿Qué fue lo que pasó?
¿Por qué decidiste apagarte?.
¿Por qué me dejaste sin guía?.
Si yo te importaba, ¿por qué no pensaste en mí?.
¿Yo pude haberte salvado?.
Cambiaría todo o no cambiaría nada. A estas alturas no sé... a estas alturas ya sé muy pocas cosas. Tengo muy pocas certezas.
-la inspiración de repente se me cortó.-
lunes, 13 de abril de 2015
+
Quiero que estés bien. Te extraño cada día mucho más, pero no importa. Sigo por vos. Necesito saber que estás bien. Te adoro con todo mi ser.
Quiero que estés conmigo en todo lo que viene. Como te puse en la carta, no me abandones nunca. Sos mi fuerza, sos mi sol.
Reviviría tus ojos en los míos, tus manos con mis manos, nuestras risas mezcladas, continuar la organización de nuestro viaje juntos. Reviviría cada huida, cada traba, incluso cada lágrima, cada una de nuestras jodidas peleas (porque luego de unas semanas nos llevaría a los mejores reencuentros). Ah... la ilusión de un reencuentro. La sigo albergando en mi alma.
No, no estás ahí. No estas frío y tieso, callado y tranquilo, encerrado y a oscuras. No. Ese no sos vos. No podrías estar así.
Nunca fuiste frío: eras una llama ardiendo vivaz en mi alma.
Nunca fuiste tranquilo: eras inquieto y aventurero.
Nunca vas a estar encerrado y a oscuras: sos el alma más libre que conozco, que irradiaba una luz que ablandaba mi espíritu y me llenaba de sueños.
Donde estás ahora no determina quien fuiste, quien sos. Estás en todo lo que veo. Sos todo lo que deseo.
Cada tanto la gente suele decirme que "envidia" mi libertad, el hecho de que hago lo que se me plazca, me lanzo a la vida, salgo a la aventura (sola) y viajo. Desearía que no me envidien como si fuera una pionera. Lo que hoy hago me lo enseñaste vos. Lo aprendí de vos. Las ganas de tantas, pero tantas cosas, vos me las diste. Es lo que hoy tengo, lo que hoy soy. Gracias a vos. Todo lo mejor lo tengo conmigo, y lo peor también (para aprender de lo vivido).
Quiero que estés conmigo en todo lo que viene. Como te puse en la carta, no me abandones nunca. Sos mi fuerza, sos mi sol.
Reviviría tus ojos en los míos, tus manos con mis manos, nuestras risas mezcladas, continuar la organización de nuestro viaje juntos. Reviviría cada huida, cada traba, incluso cada lágrima, cada una de nuestras jodidas peleas (porque luego de unas semanas nos llevaría a los mejores reencuentros). Ah... la ilusión de un reencuentro. La sigo albergando en mi alma.
No, no estás ahí. No estas frío y tieso, callado y tranquilo, encerrado y a oscuras. No. Ese no sos vos. No podrías estar así.
Nunca fuiste frío: eras una llama ardiendo vivaz en mi alma.
Nunca fuiste tranquilo: eras inquieto y aventurero.
Nunca vas a estar encerrado y a oscuras: sos el alma más libre que conozco, que irradiaba una luz que ablandaba mi espíritu y me llenaba de sueños.
Donde estás ahora no determina quien fuiste, quien sos. Estás en todo lo que veo. Sos todo lo que deseo.
Cada tanto la gente suele decirme que "envidia" mi libertad, el hecho de que hago lo que se me plazca, me lanzo a la vida, salgo a la aventura (sola) y viajo. Desearía que no me envidien como si fuera una pionera. Lo que hoy hago me lo enseñaste vos. Lo aprendí de vos. Las ganas de tantas, pero tantas cosas, vos me las diste. Es lo que hoy tengo, lo que hoy soy. Gracias a vos. Todo lo mejor lo tengo conmigo, y lo peor también (para aprender de lo vivido).
miércoles, 25 de marzo de 2015
Página 127
"Todo me parecía fugaz, transitorio, inútil, impreciso. Mi cabeza no funcionaba bien y él se me aparecía una y otra vez como algo incierto y melancólico. Sólo horas más tarde, mis pensamientos empezarían a alcanzar la precisión y la violencia de otras veces."
+
Hoy me encuentro con que gran parte de lo que ayer me rodeaba, me contenía, hoy ya no está. Principalmente, muchas personas. Recuerdo reírme y ser escuchada por gente que realmente me simpatizaba, me gustaba. Hoy, cuando miro hacia atrás más allá de lo que me pasó, veo que ya no están. Las circunstancias de la vida, las cosas.
Seguro dirán que es normal, que les pasa a todos, que así es el rumbo de la vida. Que voy a conocer gente nueva (se cierran puertas, se abren otras). Mi problema radica en que no tengo ganas de conocer a alguien más, de dar oportunidades, de tener un nuevo círculo, de ser escuchada por otros oídos. No tengo interés. Me agobia pensar en armar un círculo nuevo, en crecer en una nueva etapa de mi vida cuando - pienso aunque intento que no - aún no cerré otra etapa. (No quiero construir sobre una pre estructura inestable y quebradiza).
Seguro dirán que es normal, que les pasa a todos, que así es el rumbo de la vida. Que voy a conocer gente nueva (se cierran puertas, se abren otras). Mi problema radica en que no tengo ganas de conocer a alguien más, de dar oportunidades, de tener un nuevo círculo, de ser escuchada por otros oídos. No tengo interés. Me agobia pensar en armar un círculo nuevo, en crecer en una nueva etapa de mi vida cuando - pienso aunque intento que no - aún no cerré otra etapa. (No quiero construir sobre una pre estructura inestable y quebradiza).
lunes, 23 de marzo de 2015
+
No hay nada que me haga olvidar de vos. Te recuerdo, te pienso constantemente. Cuanto más sola estoy es cuando más siento que puedo estar con vos. Que no te veo pero estas ahí observándome.
Sé que me ahogo en lo que estoy sintiendo. Necesito que estés ahí tomándome de la mano.
Hoy recordaba las veces que te ofendías y te abrazaba, hundía mi cara en tu hombro, sentía tu olor. Incomparable. Único.
El tiempo no nos alcanzó para todo lo que teníamos para darnos.
No quiero arrepentirme de cosas, si casi todo lo que hice los últimos años me terminó llevando a vos.
Sólo quiero un rato más a tu lado.
Quiero que ese tiempo no esté equivocado. Que no se haya equivocado tantas veces.
Y nos junte de vuelta.
Y que esta vez
el tiempo sea eterno.
Sé que me ahogo en lo que estoy sintiendo. Necesito que estés ahí tomándome de la mano.
Hoy recordaba las veces que te ofendías y te abrazaba, hundía mi cara en tu hombro, sentía tu olor. Incomparable. Único.
El tiempo no nos alcanzó para todo lo que teníamos para darnos.
No quiero arrepentirme de cosas, si casi todo lo que hice los últimos años me terminó llevando a vos.
Sólo quiero un rato más a tu lado.
Quiero que ese tiempo no esté equivocado. Que no se haya equivocado tantas veces.
Y nos junte de vuelta.
Y que esta vez
el tiempo sea eterno.
jueves, 19 de marzo de 2015
+
El tiempo me ha demostrado que ciertas cosas son predeterminadas. Cosas que eran inevitables que iban a pasar, tan claro como el agua frente a nuestros ojos. Pero no lo vemos.
Me anunciabas un final que nunca entendí, nunca capté, nunca interpreté. Yo te decía "adiós" mil veces que eran un "hasta luego" mil veces más.
P: "Y he aquí otra razón, estás mal, llorando por mí, por lo que digo. Osea, si puedo hacer eso es que no te hago bien tampoco. Aun así quiero que me disculpes por todos mis errores, por las cosas que he dicho y te han lastimado y por no tener la fuerza de aguantar más tiempo para esperarte. Yo te amo y no voy a dejar de hacerlo aunque me odies o pase el tiempo, te voy a seguir amando y nada va a cambiar eso. Yo si te hubiera dado todo. Adiós (...)"
A: "Nunca te voy a odiar, y si me lastimaste te lo perdoné siempre, no guardo rencor. Adiós, se lo más feliz y libre que puedas, confiá en vos y mirá hacia adelante, sé constante y perseverante. Quizás, una noche hablando con las estrellas, ellas te lleven mis palabras..."
Me anunciabas un final que nunca entendí, nunca capté, nunca interpreté. Yo te decía "adiós" mil veces que eran un "hasta luego" mil veces más.
P: "Y he aquí otra razón, estás mal, llorando por mí, por lo que digo. Osea, si puedo hacer eso es que no te hago bien tampoco. Aun así quiero que me disculpes por todos mis errores, por las cosas que he dicho y te han lastimado y por no tener la fuerza de aguantar más tiempo para esperarte. Yo te amo y no voy a dejar de hacerlo aunque me odies o pase el tiempo, te voy a seguir amando y nada va a cambiar eso. Yo si te hubiera dado todo. Adiós (...)"
A: "Nunca te voy a odiar, y si me lastimaste te lo perdoné siempre, no guardo rencor. Adiós, se lo más feliz y libre que puedas, confiá en vos y mirá hacia adelante, sé constante y perseverante. Quizás, una noche hablando con las estrellas, ellas te lleven mis palabras..."
jueves, 12 de marzo de 2015
The living years
Fui feliz. Y pasé los mejores años de mi vida. Suena fatalista incluso escribir esto, teniendo en cuenta que no cumplí ni los 20 años aún. Pero fui tremendamente feliz. Y me alegro de haber aprendido a los 17, 18 años cosas que la gente se da cuenta a los 40, a los 50.
Saboreé los momentos. Me escapé. Me arriesgué a sentir. Me lancé a la aventura con miedo pero con los ojos abiertos. Dejé que la adrenalina corrompa mi cuerpo por completo. Siento que viví lo que tenía que vivir. Tuve mis años de oro, "los años vividos". Haberme arriesgado fue lo mejor que pude haber hecho. Fue salir del cascarón, de la nube, de la burbuja en la que vivía con tanto pánico. Salir a la vida es maravilloso. Tomé grandes decisiones. Y de las malas quiero seguir aprendiendo cada día que me quede. Tengo los mejores recuerdos. Los mejores. Y me encantaría contarlos siempre. Grandes anécdotas y ratos. Quiero que todos lo sepan. Quiero que sepan que con algo tan simple como una mirada sí se puede ser feliz. Con un instante. Con 5 segundos de tomar de la mano a alguien que quisiste con todo el corazón. Sólo 5 segundos. Un momento fugaz. Y aseguro que así jamás vas a olvidarte de su calor.
No se arrepientan de arriesgarse. Por favor, salgan, vivan, rían, jueguen, trepen, escapen, huyan, lloren, griten, pataleen, amen, besen, sientan. Sientan la vida. Sientan todo. Déjense llevar. Deténganse un momento y disfruten. Saboreen las carcajadas, saquen fotos, escuchen música mientras toman una cerveza o fuman, piensen, maravillense con la belleza de sentir. De vivir. De llevarse y cargar experiencias y momentos tan gratificantes, tan memorables.
Y todo gracias a que se arriesgaron y vivieron los mejores años.
Saboreé los momentos. Me escapé. Me arriesgué a sentir. Me lancé a la aventura con miedo pero con los ojos abiertos. Dejé que la adrenalina corrompa mi cuerpo por completo. Siento que viví lo que tenía que vivir. Tuve mis años de oro, "los años vividos". Haberme arriesgado fue lo mejor que pude haber hecho. Fue salir del cascarón, de la nube, de la burbuja en la que vivía con tanto pánico. Salir a la vida es maravilloso. Tomé grandes decisiones. Y de las malas quiero seguir aprendiendo cada día que me quede. Tengo los mejores recuerdos. Los mejores. Y me encantaría contarlos siempre. Grandes anécdotas y ratos. Quiero que todos lo sepan. Quiero que sepan que con algo tan simple como una mirada sí se puede ser feliz. Con un instante. Con 5 segundos de tomar de la mano a alguien que quisiste con todo el corazón. Sólo 5 segundos. Un momento fugaz. Y aseguro que así jamás vas a olvidarte de su calor.
No se arrepientan de arriesgarse. Por favor, salgan, vivan, rían, jueguen, trepen, escapen, huyan, lloren, griten, pataleen, amen, besen, sientan. Sientan la vida. Sientan todo. Déjense llevar. Deténganse un momento y disfruten. Saboreen las carcajadas, saquen fotos, escuchen música mientras toman una cerveza o fuman, piensen, maravillense con la belleza de sentir. De vivir. De llevarse y cargar experiencias y momentos tan gratificantes, tan memorables.
Y todo gracias a que se arriesgaron y vivieron los mejores años.
martes, 3 de marzo de 2015
+
Cada día que pasa recuerdo menos y menos. No sé como sentirme ya. Me siento agobiada, con la mente cansada. Me cuesta pensar con claridad. Me cuesta ver con claridad. Siento que estoy en un túnel viendo como el tren pasa velozmente a mi lado, tan veloz que difícilmente puedo distinguirlo. Busco, grito, corro, me aferro a algo. Y noto que simplemente no puedo aferrarme a nada. Todo se desvanece, se me esfuma de las manos. Todo parece insípido. Una enorme caja vacía. Y simplemente no hay nada. ¿Qué es de mí? ¿Qué fué de mi? ¿Cuándo me perdí en el camino? (¿...cuándo te perdí en el camino...?) ¿Cuándo me soltaste la mano?. Nunca pude ver nada de todo lo que estaba tan claro. Nunca lo vi. Eras el tren pasando fugazmente frente a mi. Sorprendente, destellante, vivaz, eufórico. Nunca vi que eras el tren.
Todo fue tan dulce, y ahora sólo tengo un intenso gusto amargo.
Todo fue.
Todo pasó.
¿Cuándo pasó?...
Todo fue tan dulce, y ahora sólo tengo un intenso gusto amargo.
Todo fue.
Todo pasó.
¿Cuándo pasó?...
lunes, 16 de febrero de 2015
+
Estos meses se pasaron demasiado rápido. Demasiado.
Me veo prácticamente obligada a escribir para no olvidar.
No quiero olvidar. Pero mi mente me juega malas pasadas y cuando noto, veo que ya no recuerdo nada o casi menos que antes. De hecho, me había olvidado por completo de este blog, del nombre, de mi cuenta, de mi mail, de todo.
Me siento distinta.
Ya va más de un mes que no lloro. Y cuando quiero, no me salen las lágrimas.
A veces no sé si preocuparme o dejar todo como está.
Me veo prácticamente obligada a escribir para no olvidar.
No quiero olvidar. Pero mi mente me juega malas pasadas y cuando noto, veo que ya no recuerdo nada o casi menos que antes. De hecho, me había olvidado por completo de este blog, del nombre, de mi cuenta, de mi mail, de todo.
Me siento distinta.
Ya va más de un mes que no lloro. Y cuando quiero, no me salen las lágrimas.
A veces no sé si preocuparme o dejar todo como está.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)