jueves, 16 de abril de 2015

+

Tengo que ser fuerte por vos.
Veo tus últimas conexiones y casi que me agarra rabia saber que alguien entró a todas tus cuentas, a leer tus cosas. ¿Buscando qué? ¿Por qué? Tengo tantas dudas, tanta bronca. Por momentos me siento enloquecer. Me agarro la cabeza con la mano, presiono mi frente: siento como si fuese a estallar. Las dudas me matan. Y parecen nunca acabar. Me cuesta seguir. Cada vez se hace más y más tedioso.
¿En qué falle? ¿Por qué, si yo te hacía feliz, me abandonaste? ¿Y nuestro sueño? No me olvido más de día en que me enteré. Lloré, grité, sufrí. Durante las horas siguientes en mi cabeza y en mi boca repetía una y mil veces "¿POR QUÉ?", jamás voy a saberlo. ¿Yo te hacía feliz? ¿Que pasó en medio? ¿Que es lo que guardabas, lo que me escondías, lo que no me contaste, lo que nunca reflejaste cuando estabas a mi lado? ¿Por qué nunca lo vi? ¿Por qué no pensaste en que podía ayudarte? ¿O será que yo no fui de ayuda, que yo te hundí más con mis mambos?. Quiero, necesito volver el tiempo atrás. No quiero arrepentirme de nada, no quiero rehacer nada, pero sí quiero volver y decirte, gritarte que te quiero, te adoro, que te amo, que te quiero conmigo, que fuiste lo mejor, que sos lo mejor. La gente de mi alrededor debe estar re podrida que hable de vos al menos una vez al día, sin dudas. No puedo evitarlo. Yo no puedo. Yo no soy la misma, y día tras día me esfuerzo para reconstruír o intentar volver a tener un poco de lo que fui, de mi esencia, de mis ganas de muchas cosas que se fueron cuando vos te fuiste.
Estos días vengo pensando en el miedo que tengo de repente de no volver a llegar a querer, a adorar tanto a alguien como a vos. Por un lado, no quiero. Por otro lado, quiero volver a adorar tanto a alguien como te adoré, así como te adoré, con las peleas incluso, con la bronca que nos teníamos de repente y con el alma desbordando de ganas de vernos, de tenernos, de juntarnos en esta misma esquina de Tandil para nuevas aventuras en cualquier lado. La adrenalina que le diste a mi vida. La quiero de vuelta. Quiero volver a querer. Quiero ser feliz. Quiero seguir en la vida recordando de vos lo mejor. Todo lo hermoso que me diste. Semejante intensidad. Semejante vértigo. El sabor agridulce de cada día.
Necesito seguir adelante. Tenerte pero seguir adelante. ¿Cómo reconstruyo mi vida? ¿Cómo se hace? Tengo mis dudas.
Hoy me tomé un colectivo que no me tomo nunca. Agarró Entre Ríos, Entre Ríos, Entre Ríos... Pasó por Entre Ríos y Brasil... Ahí Mompox y Brasil. La sangre, el alma, la piel se me congelaron casi instantáneamente. Recuerdos un tanto vagos (odio mi memoria) de esas (si no me equivoco) dos noches que pasamos. ¿Por qué tuvieron que terminar? ¿Por qué así? ¿Qué fue lo que pasó?
¿Por qué decidiste apagarte?.
¿Por qué me dejaste sin guía?.
Si yo te importaba, ¿por qué no pensaste en mí?.
¿Yo pude haberte salvado?.
Cambiaría todo o no cambiaría nada. A estas alturas no sé... a estas alturas ya sé muy pocas cosas. Tengo muy pocas certezas.

-la inspiración de repente se me cortó.-