Cada día que pasa recuerdo menos y menos. No sé como sentirme ya. Me siento agobiada, con la mente cansada. Me cuesta pensar con claridad. Me cuesta ver con claridad. Siento que estoy en un túnel viendo como el tren pasa velozmente a mi lado, tan veloz que difícilmente puedo distinguirlo. Busco, grito, corro, me aferro a algo. Y noto que simplemente no puedo aferrarme a nada. Todo se desvanece, se me esfuma de las manos. Todo parece insípido. Una enorme caja vacía. Y simplemente no hay nada. ¿Qué es de mí? ¿Qué fué de mi? ¿Cuándo me perdí en el camino? (¿...cuándo te perdí en el camino...?) ¿Cuándo me soltaste la mano?. Nunca pude ver nada de todo lo que estaba tan claro. Nunca lo vi. Eras el tren pasando fugazmente frente a mi. Sorprendente, destellante, vivaz, eufórico. Nunca vi que eras el tren.
Todo fue tan dulce, y ahora sólo tengo un intenso gusto amargo.
Todo fue.
Todo pasó.
¿Cuándo pasó?...