Me pregunto, ¿y si tan sólo algo pequeño cambiara?.
Día y pico sin dormir, o ya perdí la cuenta.
Primer parálisis.
Escucho lo que me dicen, pero no proceso nada. No puedo moverme. No articulo palabra. No creo que nada o algo sea la solución. Todo o nada. Nada o algo.
¿En dónde estoy?.
En el mismo lugar.
Me gustaría estar en otro.
¿Y ver más luces y caras? ¿Y escuchar más cosas y sentir menos?.
(¿Quién necesita sentir menos? ¿Vos? Yo no, gracias. Necesito sentir).
¿Hasta qué punto?.
No me explicaron lo que pasó. O tal vez sí, y no escuché.
Qué fugaz, ¿lo notaste? Para vos, mañana va a ser un recuerdo, de igual modo... dejalo así.
Y ¿qué es sentir? Necesito la piel, necesito los labios. Enloquecer.
(Que me hagas enloquecer aunque sea un rato).
¿Viste esa luz? Por ahí debes de andar.
Café. Cigarrillo. Ventana. Augurio.
Un libro tirado en el suelo (¡insensatez!).
¿Sigo en el mismo lugar? ¿Vamos hacia allá?.
Vení.
¿No te olvidaste de nada, no? Es que acabo de recordarlo todo.
¿Por qué me preocupa?.
Si sólo soy el vapor en el espejo.
Y vos y tu cigarrillo. ¿Alguno de los dos me entiende?.
No repitas lo mismo, ya te escuché. La puta histeria. Tus putas palabras.
Pero tu cuerpo tan hermético, ¿puede llenar mi vacío?.
El libro. Buscalo.
Ahora tengo miedo de acercarme más al borde. ¿Por qué no me decís nada?. ¿Por qué no me detenés?.
Y no estás. Esperá. Esperame.
Me pierdo. Me deshago.
Creo que sigo en el mismo lugar.
Sigo siendo el vapor en el espejo.