Estos meses se pasaron demasiado rápido. Demasiado.
Me veo prácticamente obligada a escribir para no olvidar.
No quiero olvidar. Pero mi mente me juega malas pasadas y cuando noto, veo que ya no recuerdo nada o casi menos que antes. De hecho, me había olvidado por completo de este blog, del nombre, de mi cuenta, de mi mail, de todo.
Me siento distinta.
Ya va más de un mes que no lloro. Y cuando quiero, no me salen las lágrimas.
A veces no sé si preocuparme o dejar todo como está.