Tengo ganas de perderme en esa multitud. Ser rápidamente absorbida por los sonidos, los colores, las siluetas, por la interminable danza de emociones internas. La ansiedad, los nervios, la nostalgia. Mi corazón agazapado en su caja, gritándome fuerte, recordándome de su existir.
Y aprender a volar entre tanta gente enraizada